domingo, 26 de diciembre de 2010

Tan simple como prepararse un café.

Correteo por el pasillo, giro a la derecha y después a la izquierda, acelero, freno, y vuelvo acelerar. Y, ¡si, por fin! He llegado.
# Aveces a un niño le puede hacer feliz el mero gesto de un juguete, o de ver un pajarraco.Cada uno encuentra su propia felicidad en sus gustos o en sus aficiones pero la gente suele decir que ser feliz es ser rico o tener una preciosa casa en las afueras, pero cuando de verdad eres feliz es en las cosas más simples. Mismo hoy a la mañana, a mi me ha apetecido un chocolate bien calentito, me lo he tomado y he sido feliz. Dime, pequeño sabelotodo, ¿de qué te sirve ser rico y no disfrutar la vida?

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