Esa tarde fuimos al cine, vimos una película que trataba sobre una niña que es separada de sus padres al nacer y se cría sola, Ali empezó a llorar. Normalmente en estas ocasiones se ofrece un pañuelo, pues yo no, yo le ofrecí un abrazo. En ese momento deduje que ella era una persona llevada por los sentimientos, que era sensible y también era un pequeño saco de lágrimas. Salimos del cine tarde y decidí acompañarla a casa, quizás era demasiado pronto, pero en su portal la besé.
Con yo 25 años y ella 23, habíamos recorrido el mundo juntos, nosotros explorábamos el mundo, y yo exploraba el cuerpo de Ali, cada día lo veía más precioso.
Ali solía decirme que el amor no solo basaba en besarse o tocarse, sino que basaba en el día a día. Ali también solía decirme que quería vivir cada día como si fuera el último, quería ser como un ave, volar sin miedo, y notar en el pelo el cálido aire, quería volar muy alto y sin miedo y que su bandada la conociera como; Ali la valiente.
A día de hoy entiendo su forma de pensar. Una persona normal tiene por delante siempre el futuro. Estudiar para tener una buena carrera, trabajar para tener una buena pensión luego... En cambio ella no se preocupaba de lo demás, para ella el mundo eramos yo, ella y el paraíso.
Un día de madrugada, Ali nada más yo despertarme me dijo:
- Te he ocultado algo de mi vida que deberías saber. Antes de decírtelo, lo primero, quiero que no me dejes, lo segundo, quiero que me ayudes.
+ Dime, mi amor. No creo que sea tan grave la cosa,no?
- Verás...
Ali tenía leucemia, que quiere decir cáncer en la sangre, la cosa cada vez iba a mayor y la semana siguiente tenía que comenzar quimioterapia. Ali también tenía problemas familiares con sus padres se habían separado, y se sentía sola.
Después la conversación continuó así:
- Nícolas, no te dije nada por miedo a que no me trataras como lo que soy, una persona normal. No te dije nada por miedo a preocuparte o por miedo a que lo pasaras realmente mal.
+ Yo...
- Tú no sabes que decir, te entiendo. Es difícil. Yo también es el día de hoy que no entiendo por qué me muero un poco más cada día.
+ Siempre te querré, Alison.
- Y yo, sólo necesito una cosa, te la diré ahora por miedo a que no pueda decírtelo en otro momento. Prométeme que me buscaras.
+ ¿Buscarte? ¿Dónde?
- En cielo, zopenco. Cuando tu te mudes para el que en ese momento será mi mundo, ¿me buscarás?
+ Te lo prometo, vida mía.
- Ahora, ¡cógeme!
Ali había empezado a correr por todo el parque y yo también lo había hecho, ese día creo que fue el día más enigmático de mi vida.

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