Me gustaba quedarme toda la noche hasta la madrugada viéndola dormir. Tan sólo el mero geste de verla dormida me hacía feliz. Me gustaba tenerla entre mis brazos, oírla respirar, observar su piel...¡Qué bonita vida aquella!
Ahora que ella ya no está conmigo, mi única motivación es soñarla.
Aveces, sin quererlo me pongo a ver nuestras fotos.
Aquí es cuando fuimos a París, y en esta en Disney Land, y cuando fuimos a intentar esquiar...Me acuerdo de ese día, a Ali se le rompiera un esquí y yo saliera con un brazo roto...
¡Ah, por cierto! Creo que aún no me he presentado. Me llamo Nícolas Clouder, pero podéis llamarme Nícolas. Soy notario en una administrativa llamada: ``Las Puertas´´. Tengo 36 años y como habéis presenciado soy viudo. Odio llamarme a mi mismo viudo así que siempre corrijo a la gente y digo: ``La vida me ha jugado una mala pasada, y mi mujer se ha ido de mi mundo´´.
Ahora mismo sientes pena por mi, pero otra parte de ti se muere por saber que le pasó a mi mujer. Pues bien, aún no lo diré. Primero te diré como veo yo la vida.
Antes yo era el típico joven despreocupado, loco y ligón, no he de chulearme pero era el terror de las nenas. Hasta que... la conocí a ella. Alison Hilton. Era hija de grandes comerciantes, vivía en una casa de insueño y yo estaba total y completamente loco por ella.
¿Sabes, pequeño lector? De pequeño un padre suele decirle a sus hijos que cuando te enamoras sientes mariposas revoloteando en tu estómago, pues así era, yo estaba lleno de mariposas que hacían cosquillas en mi vientre.

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